Solar Forest.
Imaginen esto. Van a un centro comercial, ya sea de compras o por entretenimiento (por lo general al cine), por ejemplo a la matinee de una mañana de Domingo. Van en el coche de la familia, un auto compacto de motor eléctrico de última generación. Llegan al lugar y entran a la zona de estacionamiento, que tiene el aspecto de un bosque futurista. Si, los árboles que dan la sombra para proteger a los autos son unas enormes sombrillas con paneles solares. Se bajan del coche y sacan un cable del “tronco” más cercano y lo conectan al auto. Ahora al salir de la función, la batería de el auto está completamente cargada, sin pagar un centavo y con energía que no contamina.
Parece un sueño futurista, y realmente lo es. Este es un concepto diseñado por un arquitecto holandés con base en Pekín, Neville Mars y lo denominó “Solar Forest” (Bosque Solar).

A dia de hoy se trata de un concepto que puede parecernos extravagante, pero es casi seguro que en el futuro la mayoría de vehículos sean eléctricos, por lo que Neville no hace sino adelantarse un poquito con una propuesta que a medio plazo se convertirá en una necesidad: dar soluciones operativas y lo más óptimas posibles para hacer viable y funcional el uso de coches eléctricos, aplicando además con la mayor eficiencia posible las energías renovables.

Pero volvemos a lo mismo. Para que realmente veamos algo así, se necesita que la mayoría de los autos sean eléctricos, y debido a que las grandes compañías petroleras de todo el mundo perderían su forma de ganar dinero si esto ocurriera, entonces han estado haciendo hasta lo imposible por retrasar la salida de las energías alternativas para uso automotriz.

Sin esta presión, los autos eléctricos fueran en esta época una realidad, el mundo tendría coches que gastan una ínfima parte de la energía que el mundo produce, lo cual generaría menos contaminación y por supuesto menos efectos de calentamiento global.